EE.UU.inicia el 2026 con récords tempranos y dominio mexicano
Las importaciones crecieron 15% interanual en la semana 2. México concentró el 98% del volumen, en un escenario de alta demanda, límites operativos y precios aún bajos.
Durante la semana 2 de 2026, el mercado estadounidense del aguacate volvió a confirmar la fuerte dependencia de México como principal proveedor, en un escenario marcado por altos volúmenes, tensiones operativas y una demanda que sorprendió por su solidez tras el periodo festivo. El análisis de los datos de Avobook, junto con la lectura de industria que entrega Sergio Paz, gerente general de Coliman Avocados, permite observar cómo se ha configurado esta semana clave en comparación con los últimos cuatro años.
De acuerdo con el equipo de datos de Avobook, en la semana 2 se registraron 1.847 envíos estimados hacia Estados Unidos, lo que representa un incremento de 15% respecto a la misma semana de 2025, cuando se contabilizaron 1.607 embarques. Este crecimiento consolida una tendencia de mayor disponibilidad temprana, impulsada casi exclusivamente por México, que mantiene una participación cercana al 98% del total del mercado. En comparación interanual, México aumentó sus despachos en 19%, reafirmando su rol dominante incluso en semanas de alta exigencia logística.
California se posicionó como el segundo proveedor, aunque con una participación todavía marginal, cercana al 0,7%. Aun así, mostró un crecimiento de 6% frente a la semana 2 del año anterior, reflejando una leve mayor presencia de fruta doméstica. Chile, por su parte, explicó alrededor del 0,6% del volumen, con un incremento interanual de 10%, mientras que República Dominicana alcanzó apenas un 0,2% de participación, aunque destacó por registrar el mayor crecimiento porcentual, con un alza de 117% respecto a 2025. En contraste, Colombia fue el origen que mostró el ajuste más significativo, con una caída de 83% en sus envíos hacia Estados Unidos en comparación con la misma semana del año pasado.
La lectura operativa de esta semana se vuelve más clara al incorporar la visión de Sergio Paz. Según explica, México exportó 1.678 embarques durante la semana 2, a los que se debe sumar un volumen superior a 250 embarques que no lograron despacharse y quedaron en inventario debido a la limitada disponibilidad de personal del USDA para realizar inspecciones el día domingo. Esta situación impidió que se alcanzara un volumen aún mayor, pese a que la industria trabajó prácticamente a plena capacidad.
Paz destaca que durante la semana se observaron restricciones poco habituales en los últimos meses, tanto en la disponibilidad de mano de obra para la cosecha como en el transporte de fruta hacia las plantas de empaque y la frontera. Aun así, la temporada continúa marcando récords. En la semana previa se cosecharon más de 43.000 toneladas en México, superando incluso los registros de la misma semana de 2021. En condiciones normales, sin la limitación operativa del domingo, los embarques habrían superado los 1.850 envíos.
Desde el lado de la demanda, el comportamiento del mercado fue igualmente relevante. Según Paz, el consumo se mantuvo fuerte desde el inicio de la semana 2 y se extendió hasta el comienzo de la semana 3. Los inventarios en destino se redujeron más de lo esperado tras las dos semanas festivas, lo que llevó a los importadores a requerir fruta con urgencia. Como resultado, los precios aumentaron entre dos y tres dólares por caja, un ajuste explicado principalmente por una demanda superior, ya que la disponibilidad de fruta sí estuvo presente. Este incremento incentivó a un mayor número de productores a cosechar y aprovechar el buen momento comercial.
Sin embargo, el ejecutivo advierte que, pese a los volúmenes históricamente altos, la temporada sigue por debajo de las expectativas en materia de precios. En términos nominales, se están registrando los precios más bajos de la última década y, al considerar inflación y tipo de cambio, el impacto negativo resulta aún más significativo para los productores.
En este contexto, la industria mexicana vuelve a demostrar su capacidad de adaptación. Aunque existe especulación sobre la evolución de los precios en las próximas semanas y sobre la influencia que puedan ejercer otros orígenes, Paz subraya que el productor mexicano intentará impulsar los valores si la demanda se mantiene firme. No obstante, también reconoce que, si es necesario competir vía precio para movilizar los volúmenes disponibles, México lo hará, posicionándose como un competidor mucho más presente que en el verano pasado.
Con varias semanas aún por delante antes del Super Bowl, el mercado estadounidense seguirá absorbiendo volúmenes relevantes, primero para normalizar inventarios que permanecen por debajo de los niveles previos a las fiestas y luego para reabastecerlos en un escenario de rotación más rápida de lo habitual. La combinación de promociones, precios moderados y buena disponibilidad será clave para que este periodo resulte exitoso y para que el consumo de aguacate continúe creciendo en uno de los mercados más estratégicos para la industria global.
