Marruecos ajusta su campaña y mira a 150 mil toneladas
La campaña 2025 cerraría con una baja cercana al 40%, pero el sector proyecta fuerte crecimiento si el clima acompaña.
La industria del aguacate en Marruecos atraviesa una temporada marcada por menores volúmenes, pero con expectativas positivas de cara al próximo ciclo productivo. Así lo explica Abdellah Elyamlahi, presidente de la Moroccan Avocado Association (MAVA), entidad que agrupa a los principales actores del sector exportador del país.
La actual campaña, que se extiende hasta marzo, se desarrolla con menor dinamismo que la anterior. “Este año la campaña va más tranquila que la campaña pasada”, afirma Elyamlahi. Al comparar los volúmenes exportados hasta ahora con los del ciclo previo, la disminución ronda el 40%. De mantenerse esta tendencia, el cierre podría ubicarse entre 70.000 y 80.000 toneladas.
El dirigente atribuye esta contracción principalmente a factores climáticos ocurridos durante la etapa de floración. “Del golpe del calor que había durante la floración, mucha fruta pequeña se ha caído por el suelo porque había un golpe de sol muy fuerte”, explica. La pérdida de floración y la caída de frutos redujeron el potencial productivo que hoy condiciona el resultado final de la campaña.
Actualmente, Marruecos cuenta con alrededor de 12.000 hectáreas en producción. Sin embargo, la estructura etaria de los huertos permite proyectar un salto relevante en los próximos años. “Si todo va a pasar bien por la siguiente campaña 2026-2027, Marruecos puede hacer fácilmente 150.000 toneladas”, sostiene Elyamlahi. Muchas fincas jóvenes están entrando en plena producción y otras alcanzarán edades de mayor rendimiento, lo que podría elevar significativamente el volumen por hectárea si las condiciones climáticas acompañan.
Mercado interno firme y exportación concentrada en Europa
Más allá del comportamiento productivo, uno de los fenómenos más relevantes en Marruecos es el fortalecimiento del consumo interno. Según el presidente de MAVA, el mercado local ha ganado protagonismo y, en ciertos momentos de la temporada, incluso supera a la exportación en términos de precios.
“El mercado local a veces paga casi 50 céntimos a un euro más que la exportación, especialmente cuando hay menos fruta en febrero, marzo y abril”, detalla. Esta dinámica se intensifica durante el mes de Ramadán, cuando el consumo aumenta por la tradición de incorporar aguacate en preparaciones posteriores al ayuno. “Cuando rompen el desayuno, se consume mucho el aguacate. Eso puede jugar para levantar los precios”, agrega.
En determinadas fases de la campaña, el mercado interno puede absorber hasta un 20% de la producción total, consolidándose como un pilar relevante para el sector.
En el ámbito exportador, Europa continúa siendo el destino predominante. Francia, Países Bajos y Alemania concentran los mayores volúmenes, mientras que España ha reducido su participación este año debido a su propia disponibilidad de fruta. “Estamos mandando casi a toda Europa, principalmente Francia, Holanda y Alemania”, señala Elyamlahi, confirmando la fuerte dependencia del mercado europeo durante la ventana invernal.
Proyecciones y cautela climática
Respecto de la próxima campaña, el sector mantiene una postura prudente. La floración comienza en marzo y los meses críticos para definir el potencial productivo serán mayo, junio, julio y agosto, cuando las altas temperaturas pueden incidir nuevamente en el cuajado y desarrollo del fruto.
“De momento no podemos decir nada por la próxima campaña”, advierte Elyamlahi. No obstante, el tono general es de optimismo moderado. Si las condiciones climáticas son favorables y las plantaciones jóvenes alcanzan su pleno potencial, Marruecos podría duplicar los volúmenes actuales en el mediano plazo.
El desempeño de la industria marroquí será determinante para el equilibrio del suministro europeo en invierno. Con una superficie consolidada y un mercado interno cada vez más activo, el país se posiciona como un actor estructural dentro del mapa global del aguacate, aunque su evolución inmediata seguirá dependiendo, en gran medida, del clima.