Perú acelera envíos a China mientras Chile reduce su presencia
La salida de Chile y el aumento de envíos desde Perú anticipan mayor oferta en China, con posibles presiones a la baja en los precios en marzo.

El mercado chino de aguacate comienza a mostrar con claridad una transición en el origen de la oferta. Mientras Chile reduce progresivamente sus envíos, Perú empieza a aumentar su presencia, configurando un escenario que podría modificar el comportamiento de los precios en las próximas semanas.
De acuerdo con el equipo de Datos de Avobook, el cambio ya se observa en los volúmenes recientes que llegan al mercado asiático. Chile ha comenzado a salir del circuito de abastecimiento: pasó de 27 contenedores enviados en la semana 8 a 16 en la semana 9 y apenas 11 en la semana 10.
En paralelo, Perú avanza con un ritmo creciente de despachos. El origen pasó de 15 contenedores en la semana 5 a 35 en la semana 7, luego a 48 en la semana 9 y 56 en la semana 10.
La tendencia sugiere que el proceso recién está comenzando. En 2025, Perú continuó acelerando sus envíos en este mismo periodo, superando los 80 contenedores en la semana 13 y alcanzando más de 100 contenedores hacia la semana 16.
Este aumento progresivo será uno de los factores clave para entender la evolución del mercado chino en el corto plazo. A medida que los envíos peruanos se acerquen al rango de 80 a 100 contenedores semanales, el volumen disponible podría empezar a ejercer presión a la baja sobre los precios.
Las dinámicas observadas en febrero comienzan a ofrecer pistas sobre cómo podría comportarse el mercado en las próximas semanas. Según el análisis de André Vargas, Global Procurement Manager en South American Express Co. y director comercial de Fruwer Produce LLC, febrero dejó un escenario aparentemente estable en precios, pero con señales de debilitamiento en la demanda real.
Tras el Año Nuevo Chino, el mercado experimentó una reapertura gradual. Durante las semanas 5 y 6, los precios se mantuvieron relativamente estables, con valores en torno a RMB 240–250 para cajas de 10 kg y entre RMB 110 y 130 para formatos de 4 kg. Sin embargo, detrás de esa estabilidad comenzó a formarse una presión de oferta.
En esas semanas, los envíos desde Perú hacia China alcanzaron 47 contenedores en la semana 5 y 57 en la semana 6. Aunque esos volúmenes no afectaron inmediatamente los precios en destino, sí comenzaron a construir un escenario de mayor disponibilidad futura.
La semana 7 resultó atípica debido al cierre por las festividades del Año Nuevo Chino, con escasa actividad comercial y precios poco representativos debido al bajo volumen transado. En ese contexto, el mercado mostró una aparente firmeza que, según Vargas, no reflejaba necesariamente una demanda sólida.
El límite del mercado tras las festividades
La semana 8 marcó la primera prueba real tras el periodo festivo. En la reapertura se intentó elevar los precios hasta RMB 150 para el formato de 4 kg, pero el mercado no logró sostener ese nivel, cerrando mayoritariamente en torno a RMB 130.
Al mismo tiempo, el volumen de envíos desde Perú aumentó significativamente. Solo en esa semana salieron 81 contenedores hacia China, impulsados en parte por el zarpe del buque OOCL CHENNAI con 73 contenedores.
Para Vargas, este incremento en las salidas es clave para entender el escenario que se está formando. Considerando que los envíos desde Perú tardan entre tres y cuatro semanas en llegar al mercado chino, las decisiones logísticas de febrero comienzan a configurar directamente la disponibilidad que enfrentará el mercado en marzo.
La semana 9 ya dejó ver señales de corrección. Los precios mostraron un rango amplio —entre RMB 210 y 270 para cajas de 10 kg y entre RMB 90 y 140 para formatos de 4 kg— reflejando un mercado menos ordenado y con diferencias más marcadas según calidad y rotación de inventario.
El ajuste estuvo asociado principalmente a una venta más lenta. Según Vargas, en el mercado chino la variable determinante no es el precio de apertura, sino la velocidad de rotación del producto. Cuando las ventas se desaceleran, las correcciones de precio pueden producirse rápidamente.
En este contexto, el precio relativamente alto observado inmediatamente después del Año Nuevo Chino respondió en parte a factores temporales: bajo stock disponible, cierres operativos y cierta especulación en un mercado con escasa actividad.
Marzo: el momento clave
El principal foco de atención ahora se traslada al calendario de llegadas que se formará durante marzo. Entre las semanas 5, 6 y 8 se registraron salidas desde Perú por un total de 185 contenedores, que deberían comenzar a arribar al mercado chino aproximadamente entre tres y cuatro semanas después.
Si esos volúmenes coinciden en su llegada, el mercado podría enfrentarse a un aumento significativo de oferta en un corto periodo de tiempo. En ese escenario, los compradores tienden a adoptar posiciones más defensivas, lo que suele traducirse en ajustes rápidos de precios y mayores descuentos para liberar inventario.
La evolución de esta dinámica dependerá de varios factores, entre ellos la capacidad de absorción del mercado, la calidad de la fruta disponible y el ritmo con que continúe creciendo la oferta peruana.
Por ahora, los datos muestran que el cambio de protagonismo entre Chile y Perú ya está en marcha en China, en un momento en que el mercado empieza a prepararse para un aumento de volumen que podría marcar el tono de la temporada en las próximas semanas.