EE.UU.: cómo el exceso de oferta llevó al precio mínimo

EE.UU.: cómo el exceso de oferta llevó al precio mínimo

El récord de volúmenes en 2025 rompió el patrón histórico de precios. México, Perú y Colombia presionaron el mercado hasta marcar el nivel más bajo en siete años.

Durante 2025, el mercado del aguacate en Estados Unidos enfrentó una combinación poco habitual de factores que terminaron llevando los precios a niveles que no se observaban desde 2018–2019. La convergencia de volúmenes excepcionalmente altos y un reordenamiento de los principales orígenes proveedores alteró la dinámica habitual del mercado y marcó un punto de inflexión en la formación de precios.

Lejos de responder a un ajuste puntual o a una coyuntura aislada, la caída fue el resultado de una acumulación de factores estructurales que terminaron presionando al mercado de forma sostenida. El análisis de precios y volúmenes confirma que el principal detonante fue un aumento significativo de la oferta disponible, acompañado por un cambio en la composición de los orígenes que abastecen a Estados Unidos.

De acuerdo con el equipo de Datos de Avobook, la temporada 2025 estuvo marcada por una cosecha mexicana considerablemente mayor. Aunque aún no se define con precisión el volumen total adicional, las estimaciones sitúan el incremento entre un 10% y un 20% respecto de temporadas anteriores. Este aumento, por sí solo, ya implicaba una presión relevante sobre los precios, considerando que México continúa siendo el actor dominante del mercado estadounidense.

Sin embargo, el factor diferencial de esta temporada fue la coincidencia de ese mayor volumen mexicano con una campaña peruana históricamente alta. Perú destinó a Estados Unidos un volumen superior al de otros años, el más alto registrado hasta ahora, incrementando la competencia directa en un mercado que ya mostraba señales de saturación. A esto se sumó la presencia de Colombia, que dejó de ser un proveedor ocasional para consolidarse, especialmente durante su flor traviesa a mitad de año, con una clara ventaja logística hacia la costa este.

El resultado de esta combinación fue un segundo semestre récord en términos de volumen. Las estadísticas muestran que el ingreso de fruta durante la segunda mitad del año fue significativamente mayor que en los segundos semestres de temporadas previas, configurando un escenario de sobreoferta sostenida que terminó trasladándose directamente a los precios.

La comparación entre los precios de 2025 y 2019 para el calibre 48 en Texas revela un cambio profundo en la dinámica del mercado. En temporadas anteriores, como 2019, el comportamiento era relativamente predecible: los precios alcanzaban su punto máximo hacia la mitad del año, coincidiendo con la transición entre campañas, para luego ajustarse gradualmente.

En 2025, ese patrón no se repitió. La temporada comenzó con precios excepcionalmente altos, incluso casi triplicando los niveles observados en 2019 durante las primeras semanas. Sin embargo, tras el cierre de la temporada principal, el mercado entró en una fase de corrección progresiva. A partir de la mitad del año, los precios comenzaron a descender con fuerza, alcanzando niveles históricamente bajos y cerrando el ejercicio con una curva similar en forma a la de 2019, pero instalada sobre un nivel claramente inferior.

Este comportamiento confirma que el mercado no enfrentó un simple ajuste estacional, sino una presión estructural derivada del exceso de oferta acumulado durante el año.

Máximos altos, mínimos cada vez más profundos

El análisis de los precios máximos y mínimos por año refuerza esta lectura. El calibre 48 alcanzó su punto más alto en 2022, cuando los precios llegaron a USD 87 por caja de 25 libras, reflejando un contexto de menor disponibilidad y una demanda más ajustada. En contraste, los valores mínimos han mostrado una tendencia descendente en los últimos años.

Si bien ya se habían registrado niveles bajos en temporadas previas, el mínimo alcanzado en 2025 —USD 20 por caja de 25 libras— se posiciona como el más bajo del período analizado. Este dato es clave para entender la magnitud del ajuste: el mercado no solo corrigió desde máximos elevados, sino que profundizó la caída hasta un nuevo piso histórico.

El análisis de los embarques importados permite entender por qué el mercado no logró recuperar precios. Durante las primeras 10 a 15 semanas del año, los volúmenes de 2025 y 2019 muestran un comportamiento relativamente similar. A partir de ese punto, la diferencia se vuelve evidente: semana tras semana, el volumen importado en 2025 es considerablemente mayor que el de 2019.

Además, el flujo de fruta en 2025 presenta menos variaciones abruptas entre semanas, lo que indica una oferta más constante y sostenida. Esta continuidad limitó cualquier ajuste natural del mercado, manteniendo los precios bajo presión durante gran parte del año.

La comparación entre 2018–2019 y 2025 también refleja un cambio en los actores que abastecen a Estados Unidos. México sigue liderando, pero con una participación que ha ido cediendo levemente frente al crecimiento sostenido de Perú y la consolidación de Colombia. En paralelo, Chile ha reducido su presencia hasta niveles marginales, limitándose a programas específicos de supermercados y reorientando su estrategia hacia Europa y Latinoamérica, donde encuentra una competencia distinta.

En conjunto, estos factores explican por qué el mercado estadounidense alcanzó en 2025 el precio más bajo de los últimos siete años. Más que una anomalía, el escenario actual parece ser la consecuencia lógica de un mercado con más volumen, más orígenes y una oferta que, al menos en el corto plazo, creció más rápido que la capacidad de absorción del consumo.