Un NIÑO algo caprichoso y agricultores muy preocupados en Perú

Un NIÑO algo caprichoso y agricultores muy preocupados en Perú

Perú, agrícolamente, presenta características únicas agro-edafoclimáticas para la producción de aguacates y otros frutales. Es bien sabido que en todos los cultivos, Perú ha logrado máximos productivos en la mayoría de los frutales que cultiva pero ante un escenario de fenómeno del NIÑO, mostró en algunas especies en la zona norte como aguacates, uva de mesa, mangos, arándanos, cierta fragilidad en la capacidad de producir nuevamente una floración con intensidad adecuada para mantener dichas altas producciones. En cambio, en la zona sur este año – para el caso de los aguacates – viene otro año de alta productividad que oscila en las 30 toneladas promedio x hectárea en huertos bien manejados.

Países vecinos como Chile, ante un permanente escenario adverso en relación a  sequía, golpe térmico y heladas, el comportamiento de floración no se vio tan afectado sino más que un retraso en este momento fenológico. Otro país como Colombia, ante constantes lluvias por este fenómeno se observa que los árboles de aguacates florecen en gran intensidad y presenta dos floraciones en el año (principal y traviesa). Entonces, ¿cómo se podría explicar esta merma de floración en la zona norte de Perú donde hubo lluvias y un aumento de las temperaturas entre 2 y 4 grados? (temperatura que también se incrementó en dicha magnitud en la zona sur pero si hubo floración)

Quizás sin ser experto en la especie de Mango, creo que viendo su comportamiento puede explicar de alguna forma lo sucedido en el norte. Bien comentado ha sido, que por falta de frío fue la causa de que los mangos no florecieran la pasada primavera. Al entender que el mango es originario de la India, donde no hace frío y , al ver los países donde se cultiva en zonas de calor como Brasil, Ecuador y  Colombia, entonces ¿por qué si  no hay frío entonces florece? La respuesta puede estar enfocada al manejo técnico en lo que se refiere a acumulación de reservas, manejo de riego y poda, principalmente más que una cuestión climática. Quizás lo benigno del clima peruano nos tiene mal acostumbrado a buenos resultados repitiendo todas las campañas manejos similares y ante pequeños cambios de temperatura y lluvia el árbol se descontrola y no se adaptó el manejo a la nueva realidad.

En el caso de los aguacates de la zona de Olmos, es curioso ver que florecieron de forma más temprana los árboles adultos en relación a los de menos edad, cuando debiera ser lo contrario. Además, huertos manejados con poda, consciente en donde se busca la semi sombra, su comportamiento fue normal y como no se abusó de la poda, dichos huertos no fueron afectados en floración. 

Como balance de comportamiento del NIÑO, se tiene a la fecha:

• Huertos adultos: florecieron en alta intensidad donde se vio un alto porcentaje de flores determinadas. Costó sacar un brote con vigor en primavera pero el brote de

verano se observa de buen vigor y color (un error sería debilitarlo como se hace en muchos campos). 

• Huertos jóvenes: florecieron más tarde.

Huertos adultos florecieron también más tarde, pero tienen una generación más temprana de fruta en comparación a los huertos jóvenes.

• La floración fue larga esta primavera, viéndose el evento que se presentó hasta el mes de diciembre e inicios de enero.

• El norte a la fecha se ve más retrasado el desarrollo del fruto en relación, pero dadas las temperaturas y tasa de crecimiento de la fruta aún no se puede afirmar con precisión fecha de cosecha del norte. Siendo la del sur de fecha normal como todos los años.

• Se puede deducir que ante este desorden de floración la cosecha presentara alta variabilidad en materia seca por lo tanto la recolección temprana presentara riesgos de caer en baja materia seca y caer en calidad de fruta.

Marco Mattar

catomattar@gmail.com